El cofre

Esta historia que paso a relatarles esta basada en la expedición tras un tesoro la cual forma parte, del folclore de “Las siete gargantas del Diablo” situado en “La Isla”. Según relatos de viejos marineros apostados en "La Taberna del Bucanero", basados en las anotaciones del capitán a la fecha de la desaparición de sus tripulantes, y de él en persona, al parecer, el barco se encontraba a la deriva a sotavento de dicho lugar. Hacía tres semanas que "Los Tres Mosqueteros", un bergantín de tres palos se le consideraba perdido. Luego de un temporal anunciado días atrás, una fragata de Guardia Costera diviso a lo lejos, lo que parecía ser el trinquete mayor y mesana. Cuando la abordaron no existía ni un alma a bordo. Es más, hasta unas horas antes del temporal previamente anunciado, figuraba con todo detalle cual había sido su trayectoria, y que habían hecho en el Mar de China Continental, según relataba el capitán del bergantín en su bitácora bellamente forrada en cuero.

Un tiempo atrás.
COFRADIA DE LOS PIRATAS DE LOS TRES MOSQUETEROS-ALCALDIA
ASUNTO: ** INFORME OFICIAL DEL HOTEL LOS BUCANEROS**
Cita:
VISTO:

1- Las pesquisas producto de la investigación que el hecho gestó, en principio, condujeron a un hotel de la zona portuaria.

2- La habitación que había alquilado tenía por el lado izquierdo de la cama, el aparato lumínico el cual se situaba sobre una mesita de luz descolorida por le paso del tiempo y falta de pintura. Asimismo podía visualizarse sobre un muro lateral, una ventana que daba al callejón.

3- Las opiniones del personal de hotel y su clientela en relación al sospechoso.

4- Que no se supo nunca cual era su procedencia de acuerdo a las pericias policiales.

5- Que la pieza disponía de un ventilador que funcionaba cuando así lo quería.

6- Lo dicho en el informe pericial.

7- El lugar donde la persona había llegado a pernoctar.

8- Una serie de frascos multicolores sobre la cómoda a un costado del desván.

9- Visto el listado de la clientela al momento de los hechos.

10- La opinión de los marineros apostados en “La Taberna del Bucanero.”

CONSIDERANDO:

1- El arribo del sospechoso al hotel de una forma extraña.

2- Por relevamientos hechos en el lugar, que la pieza disponía de un ventilador que funcionaba cuando así lo quería. No sucedía siempre, pero el zumbido de las paletas le resultaba por instantes eterno.

3- Su estado, habría sido muy factible que el individuo haya logrado escuchar en perfecto inglés -¿Pesadillas…?

4- Las investigaciones de los empleados del hotel, su clientela y el listado de la misma, un tiempo atrás a la venida de sospechoso, un extraño habría aparecido de la nada.


ATENTO:

1- A la vestimenta y artículos que el fulano arribo al hotel, una camisa y un pantalón ajeado no conocieran un lavado.

2- Que todavía la causa sigue abierta, pues no se sabe a ciencia cierta como fue que un día cuando menos esperaba, alguien le pasase anónimamente un sobre por debajo de la puerta. Era del inglés. De hecho el fallecimiento de éste aconteció en ese lugar por motivo de la malaria. Así consta en el dictamen forense. Los lugareños mencionaron de la existencia de un mapa que mostraba claramente como arribar a una isla y la ubicación de un cofre escondido. El asunto no es concluyente, pues hay versiones encontradas sobre el mismo tema.


SE RESUELVE:


1- Que el inquilino cuestionado no se sabe su origen. Que sentía el latido del corazón deseando salir de su lugar en el preciso instante en que palpaba el cuerpo. Eso sucedía en el momento en que éste se levantó y miró a trabes del ventanal que daba al callejón.

2- Que las palabras de los clientes que llegaron en algún momento de su estadía, a intimar con él son ciertas- El hotelucho de mala muerte que alguna vez en la vida fui a parar- Este, acostumbraba a expresarse así en referencia al lugar donde residía, es verdad.

3- Que hay informes no finalizados. De sus extractos inconclusos indicarían, que cuando el sospechoso preguntó a un aldeano en un inglés mal hablado que necesitaba alquilar un bote, le hayan presentado al capitán del bergantín. Si eso fuere cierto, el sospechoso contrató una expedición para ir a “La Isla”. Está por saberse como se negoció el viaje. Todavía al parecer quedaron cosas pendientes, como ser: el capitán del Bergantín un adinerado buscador de tesoros, se haya interesado en la historia.

4- Solicitar nuevos informes dejando el caso abierto hasta tanto, existan pruebas concluyentes.

La leyenda.
En algún lugar a principios del siglo XX
Unos obreros que extraían guano de una de las Cuevas del Mogote, tropezaron sus palas con un viejo baúl cerrado con un candado en el fondo de un precipicio.
-Nuestras vidas de guaneros ha terminado-. Pensaron emocionados ante el descubrimiento. Lograron abrirlo luego de un largo trabajo comprobando con incredulidad, que habían acabado de encontrar un enorme tesoro pirata. Pero he aquí, que éstos fallecieron de una terrible enfermedad. Luego de ese acontecimiento, el cofre desapreció.

En el período del Informe de la Alcaldía
De hecho todos los que habitan la zona conocen “La Isla” pero, considerada como síntoma de mal presagio. Las malas lenguas aducen como un lugar endiablado y que el mismísimo Lucifer habita en ella. Ya han querido buscarla pero no han logrado conocer realmente su paradero. Dicen, que es de formación volcánica y sus montañas, están esculpidas por un manto perenne de nubes en su parte más elevada. Que cuando aparece, el mar esta en calma chicha y una formación de nubes muy bajas no permite ver la proa de un bote a remos. Según la leyenda en torno a ésta cuando eso acontece presagia algo malo e inminente.
En fin dejando de lado las supersticiones que tanto creen los moradores del lugar, el hecho concreto es, que existe cierto temor cuando uno navega y el mar se torna en chicha.
Lo que sí se sabe es el sitio donde el bergantín ancló, una caleta, de acuerdo a la versión de la Guardia Costera. Aún así los lugareños consideran que lo recaló en lo que éstos denominan “Las siete gargantas del Diablo”, una ensenada. Ese término nació del folclore del lugar. Según la fábula, en ella existen siete túneles debajo de la línea del mar que en conjunto, cuando la marea alta se hace sentir, siempre tronan como un coro de ángeles provenientes del averno.
De los informes sustraídos en referencia a “La Isla”, la misma se encontraría bordeada por un mar cuyo color bien podía aseverarse que de un tinte verde turquesa. No sería de extrañar que así fuere, pues el lugar desde donde el sospechoso partió así como toda su zona circundante, el agua detenta un color verdoso claro. Basados en este mito, se ha mencionado la existencia en su periferia de un arrecife coralino. De acuerdo a la mitología de la zona, “La Isla” correspondería a un lugar por demás agreste y salvaje. La Guardia Costera nunca informó siquiera un avistamiento. Pero se sabe casos de embarcaciones del Servicio Naval que han poseído encuentros y/o avizoramientos. Los militares siempre han aducido que navegaban por tal o cual lugar, y que la mencionada isla, nunca ha figurado en los documentos oficiales de la Naval. Se buscaron en dichos oficios alguna referencia, pero nunca se llegó a extraer ningún informe. De acuerdo a estudios topográficos e imágenes satelitales de la zona, todos los islotes existentes en la periferia al puerto, son de naturaleza volcánica.
No es de extrañar que en noche de plenilunio, donde el mar esta en chicha, los viejos marineros estuviesen pensando en “La Isla”. Intocable por humano que haya intentado alguna vez pisar la misma, no figuraba ni conformaría parte de ningún mapa conocido. Era, es, y seguiría siendo simplemente “La Isla” a voz populi.
Mencionaron en los informes, aquellos que al menos la vislumbraron, la existencia en su zona oriental de una cabecera de playa. Al parecer la única que dispondría. Que desde dicho margen una especie de sendero, habría de conducir a una cascada extremadamente grande y ruidosa. También se mencionaron en los mismos la existencia de una laguna, pero nadie pudo confirmarla hasta el momento. En virtud de ello, se podría concluir que no hay nada cierto en lo que los marineros apostados en “La Taberna del Bucanero” tanto han pregonado. Estos individuos, en el informe, fueron cuestionados en cuanto a su credibilidad. A pesar de todo ello, éstos, los faltos de credibilidad, siguen afirmando su existencia aseverando que únicamente es visible en ciertos momentos, y no sería presentable a cualquiera. De acuerdo al folclore del lugar, se menciona que se formó una laguna en el centro de ésta en cuyo lado oriental, existe una playa de forma semicircular. Que tanto la laguna como “La Isla” se encuentran bordeadas de una vegetación agreste y espesa que ningún humano hubiese llegado a conocer.
De acuerdo a dicha creencia, ésta se encontraría en el interior de la ínsula conectada al mar a través de las grutas mencionadas precedentemente.
De calor pegajoso, humedad del 100%, animales exóticos y naturaleza exuberante, así fue descripta en el informe que se generó.
De acuerdo a lo extraído en la bitácora del capitán del bergantín consta que todos sus tripulantes osaron acercarse anclando en dicho lugar. Según anotaciones en dicho libro el campamento base se creo en la cabecera de la playa.
Lo que siguió a continuación ha sido tema pura especulación. Al parecer un grupo de expedicionarios salieron a realizar un estudio de la misma. Otros se dedicaron a construir el campamento con equipos de alta tecnología. ¿Qué pasó? Todavía no se sabe. Algunos en "La Taberna del Bucanero" piensan que lograron encontrar el famoso cofre luego de una serie de percances, que no tenían explicación plausible. Así era el caso por ejemplo de las bombas de achique. Dejaban de funcionar, magnetómetros detectaban cualquier cosa menos lo que tenía que hallar, personas que fallecían sin causa aparente. El trabajo en sí se realizó en el fondo del lago interior. De investigadores acreditados conocidos por su condición de escépticos, se atribuyen esos misterios a una especie de magnetismo proveniente de la formación como islote. Piensan que pudieron crear un dique para que el agua no entrase a través de “Las siete gargantas del Diablo”. Si esto fuere cierto, se desvió el cauce proveniente de la cascada.
Nunca se ha de saber que realmente aconteció con esas almas que se aventuraron al corazón de “La Isla”. El asunto es que técnicamente todo pareciere funcionar. Nada de esto figura en la bitácora del capitán, descubierta en el bergantín luego del temporal. Pero si todo esto fuese verdad, esos hombres descubrieron la Gran Gruta del Mogote. Los lugareños siguen pensando que todo lo que se ha relatado a sido verdad. En otras ocasiones ha pasado. Con esta premisa, en virtud de las investigaciones, que produjeron toneladas de informes los técnicos debieron pulular cual moscones por el fondo del lago, al que se le había extraído el agua, provenientes de dichas grutas. Estas, al parecer alimentarían la laguna interior con el mar que los bordearía.
Cuando la Guardia Costera abordó el Bergantín de tres palos, descubrieron una foto. Se hallaba borrada. Hay quienes siguen pensando que quisieron fotografiar el hecho y por algún motivo se borró. Al parecer y ya entramos en especulaciones, eso coincidió en el momento en que se abría el arca en el fondo ya seco por las bombas de achique.
Los lugareños siguen insistiendo, aún al día de hoy que fue cuando la gran tormenta que Meteorología había anunciado, en que muchos cayeron enfermos y el capitán enloqueció. Dicen que la espada del Capitán Garfio, con incrustaciones de oro y diamantes, monedas de la Corona Española, con una cruz hecha de oro y piedras preciosas, ha aparecido en otras épocas. Esta vez, no fue diferente. Si nos guiáramos por el folclore que hay en la zona, el vendaval se hizo más fuerte a medida que la tormenta crecía en intensidad. Las represas cedieron y el capitán del bergantín murió ahogado. Fue en ese momento, que se detectó un nivel de radioactividad proveniente de la espada misma.
Baang.
A causa de una pesadilla, la cual motivó que encendiese la luz de la veladora, salté de la cama Eso generó una gota de transpiración corriendo por mi mejilla izquierda.
-Sigue siendo el hotelucho de mala muerte que alguna vez en mi vida fui a parar- la habitación que había alquilado tenía por el lado izquierdo de la cama, el aparato lumínico el cual se situaba sobre una mesita de luz descolorida por le paso del tiempo y falta de pintura. Asimismo podía verse sobre un muro lateral, una ventana que daba al callejón. La pieza disponía de un ventilador que funcionaba cuando así lo quería. No sucedía siempre, pero el zumbido de las paletas me resultaba por instantes eterno. Pero lo peor de todo no estaba ahí. Lo que más me incordiaba era ese calor pegajoso que hacían de mis únicas pertenencias, una camisa y un pantalón ajeado no conocieran un lavado, convivían conmigo durmiendo o despierto. Sentía el latido del corazón deseando salir de su lugar en el preciso instante en que palpaba mi cuerpo. En el momento en que me levanté y miré a trabes del ventanal que daba al callejón, -continúa la maldita noche- meditaba.
El sonido de una radio fuera de sintonía escuchaba proveniente del pasillo, estando metido en mis pensamientos fumando un porro. -¿Quien diantre será el inoportuno?- Decidí abrir la puerta que daba al corredor y saber de que se trataba. Las luces del pasillo continuaban con su luz amarillenta. Estaba dispuesto a cerrar de nuevo la puerta para tratar de sobrellevar lo que quedaba de la noche cuando me percaté como desde la pieza de al lado hacían el amor una pareja de franceses.
-¿Una pitada…?- me dijo el inglés extendiéndome un porro a través de una abertura en la pared lindera, opuesta a donde los franceses se encontraban pernoctando. Fue así que me fumé el pitillo tranquilamente mientras mis pensamientos divagaban por si solos.
-¿Nos vamos?
-Si
Mi cuerpo había empezado a desdibujarse cuando miraba mis manos notándolas transparentes y una especie de calor corría dentro de mí. Algo húmedo, viscoso comenzaba a formarse. Mi cien derecha…

El baúl habría adquirido un color amarillento por encima de mí. Abría y cerraba la tapa como si de una risa se tratara, mientras la luz en torno a donde me hallaba empezaba a apagarse. Al final, desapareció junto a su risa ahogada. Al menos hasta que otro tuviere un nuevo encuentro con él…

** Antecedente **
Este relato posee como antecedente un desafío literiario denominado playero. El cofre (desafío playero)


Jhon el niño blanco

Jhon, el niño de tez blanca y cabellos negros, provenía de las tierras del norte; tan al norte que su idioma era distinto al de los lugareños.
Era tiempo de vacaciones, los padres del mismo habían acordado, que si aprobaba el curso iría de viaje a Sudamérica.

Es así que Jhon estando en la capital del país sudamericano, quiso conocer un pueblito en el litoral. Para llegar a ese lugar debía tomar el tren rápido que cubría el ramal "Capital-Costa".
Iba contento mirando el paisaje que transcurría entre valles y en parte las cumbres cordilleranas que cubrían el oriente del país.

El cielo era límpido como un cristal. Disfrutaba de ese ámbito folklórico que conforma una sociedad sudamericana de tipo indígena.

De improviso, un tren obstruye parte del camino, vaya uno a saber por qué motivos de Dios se dio.

El rapaz de doce años, tez blanca y melena oscura visualiza dada su ubicación privilegiada, ciertos rostros de los pasajeros que viajaban en ese tren más viejo. Una mujer mayor de rasgos indígenas cuyo rostro reflejaba la tristeza, una vida curtida en la montaña. En fin, vida de sacrificios y penurias. Sueños ahogados necesidad de....
Un señor canoso que se encontraba en el mismo lo observaba detenidamente. Por la mente del niño cruzó cual si fuera una nube: -¿Qué hacía un niño blanco en ese lugar vestido así?....

La comarca de Don Fermín

La locomotora a duras penas podía con su carga. Diez vagones, entre ellos dos de carga. Costaba ascender por la empinada cuesta entre la montaña, por uno de sus lados los árboles parecían asirlo cual una mano de un niño, por el otro lado un gran precipicio parecía querer succionarlo para si.

Marisol, una empleada del terrateniente de la Comarca, Don Fermín, volvía de su trabajo luego de una larga jornada a su ranchito sito en San Pedro de Tijuca, allá por la alta montaña del otro lado del valle.

Juan, su niño la acompañaba. Este era el mayor de tres que quedaron en el ranchito antes mencionado.

Don Fermín, el terrateniente gustaba que sus empleados viviesen y trabajasen en su territorio. Cada tanto daba unas vacaciones a su personal en función de un calendario estipulado.

Esta vez tocó al rapaz, un niño de doce años de textura blanca como sus progenitores y cabello oscuro, pasar la temporada junto a su madre en el mencionado lugar.

Como era costumbre, cosa que se han dado en otras ocasiones, se turnaban sus hijos cada vez que Marisol tenía sus merecidas vacaciones.

En una curva del camino, a consecuencia de un alud, un gran árbol obstruía la vía en un recodo del ramal que, por un lado lo llevaba a San Pedro de Tijuca, y por otro, a la costa.

Doña Juana, una anciana, viajaba desde la capital al mismo destino que los mencionados precedentemente. El frío de la alta montaña se hacía notar, cual si fuese un manto helado que se asentaba sobre el tren y sus pasajeros.

Esta señora acostumbrada a los trabajos campestres que solo Dios sabe porque motivos tuvo que ir a la capital, iba pensando en su nieta, cuando esta detención improvista se suscitó.

Esta parada causo un tiempo de demora más de lo imprevisto. Es así, que la madre se quedo por instante pensando...

El niño, que hasta ese momento iba jugando, esta interrupción fue lo que más le llamo su atención.

Miraba fijo el trabajo que hacían los maquinistas junto a un grupo de montañeses que por la zona habitaban. Trataban de destrabar la vía para proseguir el viaje.

Por otro lado, la anciana mujer, miraba el trabajo que se realizaba unos cuantos metros más adelante, pero su mente corría otra cosa…

Don Giorgio

Vamos a la feria hay que comprar fruta y verdura. Un hermoso día otoñal, los feriantes están armando sus puestos, caminamos entre ellos donde se venden desde queso, huevos, fiambres, pasando por los que venden verdura y fruta, encontramos el camioncito del pescado, compramos unos bifes de merluza. Pasamos por el puesto de los quesos, compramos medio de colonia y un parmesano, ya que estamos un poco de dulce de membrillo. Seguimos y adquirimos verdura y fruta como para la semana. Nos vamos.

-¿Cuanto llevastes de dinero? Me dice mi señora.

-Uia mirá lo que me quedo de sobrante.

-Que caro, dice.

Interludio

El chacarero, posee un terrenito alrededor de su vivienda. Lo tiene plantado de maíz, y algo de otra cosa, tres o cuatro vacas y un toro. Todos los días se levanta a las dos de la mañana, y lo primero que hace es ordeñar a una de éstas. Toma el tractor y lleva la leche en recipientes a la carretera donde sabe, que a cierta hora pasan a levantarla.

Luego de sus quehaceres va a la ciudad pasando un caserío que se refleja en el horizonte y un camino de tierra que aparece como pidiendo permiso a la carretera. Cruza una plantación arada por acá, y por allá lejos muy lejos, kilómetros y kilómetros otra. De esta manera arriba a la gran ciudad para descargar su mercadería y cobrar. Es su rutina.

Un día hacía un frío de morirse. Los camiones ya esperaban a la puerta del Mercado Modelo.

El productor esperaba pacientemente el momento de descargar lo producido en su terrenito.

El granjero pregunta por don Giorgio, el tano como lo conocen.

Lo hacen esperar y luego llega ante su presencia.

-¿Que tiene para mi?, sin dejar el habano que fumaba.
-10 cajas con zanahorias, 15 de lechugas y también traigo 20 de manzanas.

- Humm… lechugas tengo de mas, pero las manzanas si me sirven. Un halo de humo se dibuja por su cara regordete, ni una mueca cambia su posición inicial.
-¿Y por todo cuanto?, el ranchero le oferta. Desesperado, porque no vende toda su mercadería.

-Le doy 4000 por todo o vaya y venda cada cosa por separado.

El productor termina cediendo. El tano luego vende la mercadería y se saca la ganancia en esa sola transacción.

El resto lo tira a la basura. En medio de ella un enjambre de niños revuelven la misma…..

Una imagen bien pintada.....

Elena, la enfermera, entró a dejar las llaves de la policlínica en la sala donde estaba reunido el Equipo de Educadores del CAIF.
La notaron extraña, muy parca en el saludo.
Ella movió su cabeza y dejó caer levemente el mentón sobre su pecho.
Todos los del Equipo especulaban sin decir palabra. Las hipótesis corrian por sus mentes .....
Recordaban que su compañero había salido del COMCAR hacía dos meses...
Esperaron la respuesta en silencio. Elena se puso las manos sobre su vientre y trazó la figura de una panza... Todo dicho, sin hablar.
La Asistente Social hizo cuentas para si: veintiséis años, sexto hijo y segundo de ese hombre.

Aclaraciones:
Caif: Centro de Atención a la Infancia y la Familia
Comcar: Centro Penintenciario en Uruguay

Memorias de un fedayín

Nací en Palestina, cuna de grandes civilizaciones y culturas. Recuerdo cuando joven la creación del Estado de Israel allá por los años 1948.
Por aquella fecha, lo recuerdo hasta el día de hoy como se abortó el nacimiento del Estado árabe palestino.
Cuando mi madre me dio a luz en un pueblito del lado de la costa mediterránea, mi ciudad era un foco cultural que recibía sus raíces del Nilo y la Mesopotamia.

Según relatos de antiguos árabes por mis pagos han desfilado diferentes pueblos y civilizaciones.

Ahora en silla de ruedas, atendido por mi señora y mis adorables hijos les cuento la historia a ellos sobre el nacimiento del Estado Palestino.
Si mi memoria no me falla la historia del Estado Palestino se dio así:

Cuando fui adolescente, mi mundo fue el conflicto de mi pueblo en Medio Oriente. En el territorio habitaban mayoritariamente árabes. Israel modificó sus fronteras ocupando amplias zonas de mi pueblo, Siria y el sur del Líbano.

En ese contexto me desarrollé, combatí y más tarde me casé. Ya teniendo familia, allá por 1964 integré el grupo de los fedayines.

Al día de hoy recuerdo ya viejo, las adhesiones a titulo individual por parte de asociaciones obreras y estudiantiles, grupos compañeros por la independencia de mi pueblo, como ser Al fatah, El Frente Popular para la liberación de Palestina.

Desde que nació la OLP fundada en un congreso en el sector jordano de Jerusalén los fedayines como yo han jugado un papel dominante. Grandes combates hasta el día de hoy recuerdo se dieron ente el pueblo de Palestina y los Israelitas. Siempre pretendimos sustituir el Estado de Israel por por un Estado laico palestino.

Las cosas no se dieron como pensé. Corría en al año 1969, yo siendo joven, recuerdo el nacimiento del Frente Democrático para la liberación de Palestina. Se produjo en el contexto de los grandes reveses sufridos por el proyecto nacional árabe.

Los recuerdos ya se me mezclan en mi cabeza, producto de los interrogatorios que he sido sometido por las fuerzas militares israelitas.

Quisiera descansar, se me cierran los ojos, y por mi mente pasan destellos fugaces de esos momentos vividos.

-Chicos, dejen a su padre descansar, mi adorable esposa les dijo.

Memorias de un fedayín

La Justicia ¿es justa?

Aguantamos Todavía... trata de ser la voz de una lucha. De una lucha que muchos quieren silenciar, calumniar, denigrar..., pero, que es en definitiva una lucha genuina por los derechos del ser humano.

Yo

Era lunes, Marcelo iba al trabajo. Acostumbra a tomar el ómnibus que lo deja a dos cuadras de su casa, y luego debe caminar 4 cuadras hasta la empresa donde se desempeña como Ingeniero. Tiene una familia compuesta por su señora Ana María y dos lindos hijos de 15 y 18 años.

Marcelo es una persona muy observadora, mientras esperaba a locomoción que finalmente lo llevaría al trabajo, vio dos hombres que no eran de la zona, ya que por la hora que sale siempre se encuentra con las mismas caras.

No le gustó el comportamiento de éstos, durmieron al reparo de un techito en la puerta de una casa abandonada, que casualmente estaba al costado a la parada mencionada.
El tenía una habilidad extraña de percibir cuando algo no estaba bien. Es algo así como saber qué debes mirar y tomar el tiempo para darte cuenta de los aspectos relacionados con la seguridad que tienen lugar a tú alrededor. Fue un segundo lo atemorizó. Un menor estaba dándole a la pasta base y el mayor estaba vestido con una chaqueta negra como el alma del diablo. Los moscones rodeaban su cuerpo como un halo, mientras le daba al alcohol sin rectificar.

En la parada en esa hora específica no había nadie, quisieron arrebatarle el portafolio que tenía en su mano izquierda. Marcelo los miraba de reojo.

Todo comenzó cuando escuchó que le pedían si tenía plata para el vino. Marcelo no quiso hacerle caso. Entonces comenzaron las palabras que poco a poco fueron tornándose más fuertes.

Como Marcelo ducho en defensa personal, entendió que ésta no consiste en ganar una pelea sino en evitarla. El mayor éxito según él se daba cuando no pasa nada.

Si eso no es posible, debía la siguiente filosofía: Si no puedes prevenirlo, evítalo. Si no puedes evitarlo, limítalo. Si no puedes limitarlo, escapa. Si no puedes escapar, puede que tengas que pelear para salir de la situación. Si tienes que pelear, que sea como última salida, no como primera.
Los miró con ojos que no dicen nada, sus ojos negros observaban pero el como si nada.

Siguieron los gestos cada vez más agresivos por la necesidad de la droga que llevo al menor atacar a Marcelo y el mayor saco un arma blanca. Fue un el momento de arrebato éste dejo inconsciente al mayor y le quebró un brazo.

La policía vino y se los llevaron. Ahora en la cárcel, a causa de la justicia en el país se preguntaba:

-¿Que pasaba si frente a una agresión tan deliberada, por ahí me salía una de las técnicas y quedaba el cristiano en el suelo todo roto?.

Esa pregunta estaba volcada a las consecuencias de sus actos. Porque a él siempre le gustó apuntar a más allá de la técnica,

-¿cual es el momento preciso de utilizarla y cual de ellas?

En este país la justicia, solo le quedó el titulo, hay una ley por supuesto, pero por algo están tan congestionadas las cárceles. Recuerda:

-...y si tu vida es la que esta en verdadero peligro, si viene con un cuchillo, o sin aviso previo ya sea porque este falopeado, o porque se le cante y no le gustó tu cara te toma de sorpresa para darte un golpe a la cara, ¿te dejarías hacer?

-Tema difícil, he sido pacifico por naturaleza y elección, no tengo miedo por mis actos, si por las consecuencias de éstos.

-Soy pacífico pero no pasivo. Cuanto hay ahí, "pacífico pero no pasivo". "Siempre que hay vida hay esperanza, luego se verá si tiene muchas entradas por rapiña o por lo que sea y cuantas tu.

-Bueno, una cosa es ser pacífico no pasivo y otro solo pacífico.

-¿Debería actuar como Gandhi que frente a una agresión pones la mejilla?

En esa instropección Marcelo se cuestionaba ya estando en la celda.

El teatro

-Que frío piensa Pabilito, la fila no camina; en dicho instante un coche cruzaba la esquina, un bocinazo se hace escuchar.

-Uff, este Carlos que no viene, pensaba en ese momento su madre, Clarissa.

La marquesina del teatro en todo su esplendor relucía ante su vista.

Pablito salta y salta; su cabeza gira hacia la esquina cuando se produce un choque entre el coche y el colectivo.

El portero con su smoking de gala ante los ojos de madre e hijo se veía; -Cómo me gustaría estar tomando un coñac? por su cabeza pasaba, -adelante… es por la izquierda, su voz de golpe se hace notar.

-Mami, mami un choque mira, le dice el niño a su madre; -ya, ya contesta ella sin prestar la atención de los tirones de la mano.

-No llega, Marissa pensando en Carlos su marido.

-Entremos Pabilito, decía su madre a su hijo.

Entran se sientan, se apagan las luces y se levanta el telón.

Una canción de “Feliz día mama” se hace sentir. Carlos su marido…

La pardita del Súper

Era de noche. El halo de una luz de neon del Súper parecía adquirir por momentos un aspecto un tanto fantasmal.

“Esa pardita del Súper”, decía Taco cuando estábamos terminado de cenar en su restaurante. Mi señora comenzaba a apoyar el tenedor sobre la mesa al levantar la mirada hacia él; a mi me distraía el sonido de la bocina del coche al pasar frente al restaurante.

-A si, ya sé decía Graciela; la que cada vez que vamos ahí pasa diciendo “tiene una monedita, don”, decía cuando giraba la cabeza en búsqueda de los ojos de Taco y, mi mano se apoderaba de la copa del tintillo.

-¿Sabe lo que hace?, nos decía Taco; el sabor del tintillo todavía lo podía saborear en mi boca.
-No, le contestaba mi señora en dicho instante; se limpiaba la boca con la servilleta.
-Al llegar la noche se lleva la mercadería que la gente por piedad le da; y el gordo acerca una silla de madera de la mesa próxima. Se sienta.

-¿Y…? atino a decir, ya la atención de nosotros él la tenía.
- Los otros días una cajera, la habrán visto, rubia de unos 20 y algo de años, flacucha.
Ya lo mirábamos atentamente; de costado apreciaba la imagen de un comercial que se trasmitía por el canal de televisión local.

-Le dio lástima, entró al super y le compró un litro de leche y un pan, nos decía Taco; una pareja de alrededor de unos 40 años asomaban la cabeza por el ventanal, mirando hacia dentro del local en que estábamos.

-¿Saben, lo que hace la pardita al final de la jornada?; Graciela ya encendía su cigarrito clásico, mientras yo depositaba la copa del tintillo de nuevo sobre la mesa.

-No, atino a decir, ya lo mirábamos fijo.
-Se lleva todo lo que la gente le da por lástima y lo vende en un almacén que tiene en “Cuarenta semanas”; nos decía todo eso al momento que limpiaba sus lentes de lejos.
-La pardita que tiene los cuatro niños de no más de cinco años junto a si, uno de ellos le da el pecho, le decía cuando comenzaba a entrar dos comensales al negocio.

-La misma, cuando la cajera que le mencione hace un ratito le entregó la leche y el pan; esta lo tiró a la calle; nos decía mientras nos observaba con sus ojos grandes y negros.

-¿Y que hizo la cajera? preguntó Graciela; ya tenía su copa del tintillo en la mano.

-Entro al Super y se puso a llorar; nos terminaba de decir cuando los dos comensales que habían ingresado al local se retiran.

-Uhhh, atiné a decir; mi vista se posó sobre parte del noticiero de la noche.

-Sus compañeras se acercaron y le preguntaron -¿Qué te pasa?
-Ella no quería decirles, hasta que no se aguantó más y les dice lo que había hecho; Taco ya se levantaba para servirnos la ensalada.

Nos miramos con Graciela, al momento de servirle otra copa de ese tintillo tan sabroso.

-¿Qué herencia para el gobierno?, le atino a decir a ella.
-La gente pide mucho, hay mucha necesidad de cambio; un hilo de humo se perfilaba por su rostro.

Taco nos deposita la ensalada sobre la mesa.

-¿Y que pasó Taco, con la cajera?

Taco se acomoda en la mesa, ya en confianza y nos relata lo que sigue a continuación


-El policía, vio que hay uno dentro siempre; el lente de Taco cae grácilmente sobre su nariz.

-Al escuchar dicho relato salio del Super y la echó.


-Sabe Don Taco, le digo; la ensalada la dejo como esta; -Se espera mucho de este gobierno, atino a decir.

Epopeya de un pueblo glorioso

Yo nací en un pueblo saharaui denominado Hamada, en la época precolonial. Soy hijo de una oriunda del lugar y un general español.

La ciudad en mi época de niño, era un centro comercial de un reino, cuyo Rey era un déspota aborrecido por los de mi pueblo.

Los que de de contarles, mis queridos nietos ahora que nos encontramos en casa aconteció de la siguiente forma, si es que mis recuerdos no me fallan y mi artritis me deja acomodar mejor:

Ellos hacen un semicírculo a mi alrededor.

Los que habitaban el reino, eran tan nómadas como yo. El Rey “Hassan, el bárbaro”, nos sometía a unos tributos excesivos para el ingreso tan menguado de nosotros, el pueblo saharauí.
Un día, me acuerdo hasta la fecha ahora que soy un viejo, apareció un extraño de tez blanca y lenguaje raro por Hamada.
Más tarde me enteré que hablaba un idioma que dicen ser español.
Por esa época yo poseía diez años; el atavío de su ropaje y el animal que lo portaba fue lo que más llamó la atención. Luego me enteré que a ese animal le dicen caballo.

Al día de hoy recuerdo los hechos:
El español, se presentó como mencioné antes; a caballo con porte mediterráneo.
La mayoría de los de mi pueblo vivían en pequeños campamentos formados por algunas jaimas, con el objeto de controlar el ganado, formado principalmente por cabras y camellos.
Este, venía al castillo del rey “Hassan, el bárbaro” por motivos de comercio; era un soldado. Le gustó el lugar y tuvo relación con una aldeana de aquí, según relatos de mi madre.

Todo comenzó cuando el Rey Hassan quiso ponernos un impuesto más. El pueblo padecía hambre.
Estos hicieron frente al ejército del Rey Hassan, En Saguiet el-Hamra.
Se formó un frente común entre todos los nómades de la región. Cuando se dio el ataque del ejército del Rey recuerdo, aún hoy que soy un viejo, se contraatacó desde tres francos distintos. Fue una batalla épica.

Como se formó la falange de saharauis, no lo recuerdo pero se logró formar un gran ejercito.
La falange constaba de 64 batallones. Cada uno estaba compuesto de 256 hombres comandado por un saharaui-jefe.

Cada batallón se conformaba de 16 filas, cada una de las cuales, se constituía con 16 de mi pueblo y aledaños. En cada fila de la primera línea mandaba un jefe. El segundo en el mando era el último de ésta.

Ya mis fuerzas no me dan; al cerrarse mis ojos se extinguen esas batallas épicas donde cayó la tiranía del Rey Hassan. Mis recuerdos me fallan, pero tengo la leve imagen de mi padre comandando y enseñando como debíamos defendernos.

Pasó una época de prosperidad y bienaventuran Los que de de contarles, mis queridos nietos ahora que nos encontramos en casa aconteció de la siguiente forma, si es que mis recuerdos no me fallan y mi artritis me deja acomodar mejor:

Ellos hacen un semicírculo a mi alrededor.

Yo nací en un pueblo saharaui denominado Hamada, en la época precolonial. Soy hijo de una oriunda del lugar y un general español.

La ciudad en mi época de niño, era un centro comercial de un reino, cuyo Rey era un déspota aborrecido por los de mi pueblo.

Los que habitaban el reino, eran tan nómadas como yo. El Rey “Hassan, el bárbaro”, nos sometía a unos tributos excesivos para el ingreso tan menguado de nosotros, el pueblo saharauí.
Un día, me acuerdo hasta la fecha ahora que soy un viejo, apareció un extraño de tez blanca y lenguaje raro por Hamada.
Más tarde me enteré que hablaba un idioma que dicen ser español.
Por esa época yo poseía diez años; el atavío de su ropaje y el animal que lo portaba fue lo que más llamó la atención. Luego me enteré que a ese animal le dicen caballo.

Al día de hoy recuerdo los hechos:
El español, se presentó como mencioné antes; a caballo con porte mediterráneo.
La mayoría de los de mi pueblo vivían en pequeños campamentos formados por algunas jaimas, con el objeto de controlar el ganado, formado principalmente por cabras y camellos.
Este, venía al castillo del rey “Hassan, el bárbaro” por motivos de comercio; era un soldado. Le gustó el lugar y tuvo relación con una aldeana de aquí, según relatos de mi madre.

Todo comenzó cuando el Rey Hassan quiso ponernos un impuesto más. El pueblo padecía hambre.
Estos hicieron frente al ejército del Rey Hassan, En Saguiet el-Hamra.
Se formó un frente común entre todos los nómades de la región. Cuando se dio el ataque del ejército del Rey recuerdo, aún hoy que soy un viejo, se contraatacó desde tres francos distintos. Fue una batalla épica.

Como se formó la falange de saharauis, no lo recuerdo pero se logró formar un gran ejercito.
La falange constaba de 64 batallones. Cada uno estaba compuesto de 256 hombres comandado por un saharaui-jefe.

Cada batallón se conformaba de 16 filas, cada una de las cuales, se constituía con 16 de mi pueblo y aledaños. En cada fila de la primera línea mandaba un jefe. El segundo en el mando era el último de ésta.

Ya mis fuerzas no me dan; al cerrarse mis ojos se extinguen esas batallas épicas donde cayó la tiranía del Rey Hassan. Mis recuerdos me fallan, pero tengo la leve imagen de mi padre comandando y enseñando como debíamos defendernos.

Pasó una época de prosperidad y bienaventuranza. El pueblo Saharaui volvió a la guerra; esta vez contra los españoles.

-Dejen a su abuelo descansar, mi adorable esposa les dijo.
za. El pueblo Saharaui volvió a la guerra; esta vez contra los españoles.

-Dejen a su abuelo descansar, mi adorable esposa les dijo.


Yo, el carcelero

-¿Saben lo que es ser un carcelero? -eso es lo que soy; vuestro ordenador es la prisión que protejo.

-Los programas que se encuentran en el mismo, así como toda la información que de estos se extraen, salen o se quedan si yo les doy autorización.

-Sois prisioneros, pero no por haberos portado mal sino que es por vuestra seguridad. –Los programas, mis prisioneros, son los que debo cuidar con esmero.

–Pero más allá de los programas, es la información que de éstos se subsistan los que más protección ameritan.

–La información es lo más valioso que existe en vuestro ordenador; es mi obligación como utilitario salvaguardar su propia integridad.

-Mi función consiste en brindar seguridad a cualquier ordenador conectado a internet.

-Uso el llamado Firewall o Cortafuego en su contrapartida española.

-Una vez que alguien haya contratado mis servicios, cuido con celosía que ningún mirón externo pueda inmiscuirse en los asuntos del propietario del ordenador.

-Poseo un mecanismo de bloqueo automático que no permite mirones; esa, precisamente es la tarea encomendada por mis superiores. De ahí, el término carcelero mencionado anteriormente.

-Poseo un sistema visual que permite por medio del mismo mostrar la información enviada vía internet y recibida desde el mismo.

-El área de seguridad, es el alma máter, mi columna vertebral; despliega un nivel de seguridad y permiso generales a nivel de Servidores muy altas.

Yo, Zone Alarm.

“Papa ¿Por qué hay terrorismo?”

“Papa ¿Por qué hay terrorismo?”

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre ha luchado por la subsistencia del planeta. Desde que el hombre es hombre han existido desigualdades de todo tipo. Dios creo al hombre a su imagen y semejanza. Pero al hombre no le alcanzó con ser hijo de dios, también fue hijo del diablo, que de acuerdo a su origen bíblico fue un ángel que contravino las leyes divinas dictaminadas por dios. Hoy por hoy, eso se denominaría “insurrección”, se le podría denominar “sedición” por oponerse al “Estado de derecho divino”.

“No te entiendo papa. ¿Me estás diciendo que en mi convive dos partes, una que puedo hacer el bien, ayudar al prójimo y otra envidiarlo y matarlo por ello?

Hijo mío, desde que el hombre es hombre, coexisten con su Ser, la naturaleza divina de su Creador, pero… también existe la naturaleza diabólica de su Ser más oscuro. El hombre necesita comer, pero para ello tiene que plantar la semilla que dará origen luego a su alimento. Para que éste llegue a su destino, tiene que existir alguien que recolecte el fruto de la semilla … Alguien que manufacturare ese fruto para dar origen a un alimento… o sea, alguien tiene que darle forma a ese fruto para luego ser entregado a ti.

“Que me dices papa, ¿que existen intermediarios entre el origen de mi alimento y lo que consumo?

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre hubo unos “Seres” semejantes a ti, que entablaron trueque por algo que tu podías tener y que dichos “Seres” tenían. Eso dio cabida alo que se denomina “Comercio”. Pero luego llegó un momento que el trueque no alcanzó y se creo lo que se denomina “Moneda”, eso creó el comercio. Pero como la naturaleza del hombre existe, existe también el dominio del hombre por el hombre.”

“Que me quieres decir papa, ¿el hombre envidia al hombre por lo que tiene?”

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre, existe la desigualdad entre ellos. Así nacen los Reinados y los Siervos. Así existen países ricos y países pobres, y hay división territorial. Eso dio origen a la “Guerra”, pero también nos dio la capacidad de la compasión hacia los seres queridos. Así nació la envidia porque un país tenga “Eso”… que otro no puede. Que Juan se metiera con la esposa de Miguel, que es casada con este último. Y que por celos, éste ultimo… Miguel mato a Juan. Ese es el origen del amor entre el prójimo.”

“Entonces el hombre mata otro porque anhela tener lo que este tiene y no lo puede conseguir”

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre, existen desigualdades políticas, territoriales, sociales y culturales, que llevan a pensar a los que menos tienen ¿Por qué no tener lo que más tienen? Por que Manuel que posee un latifundio… Vive como vive, y yo que soy un barrendero no tengo un terrenito para cultivar papas y boniatos. Eso da lugar a querer lo que el prójimo tiene, que puede ser de variado índole….material, sentimental, religioso.”

“Papa, entonces por dichas desigualdades el hombre va a la guerra, porque en un país existe petróleo, es rico y otro es un desierto y la gente se muere de hambre.”

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre, va ala guerra por distintos motivos. Unos aducen que está en la naturaleza humana, otros, los incrédulos, que el hombre va a la guerra por instinto, por desear aquello que no tiene. Así un “Reino de Europa” entra en guerra con otro lindero porque el “Rey Arturo” desea como esposa a “Lady Antonia”.

“Entonces papa, por ser como somos y desear eso que no tenemos, un país combate con otro o unifican políticas comunes para dejar a “Tal” país fuera del contexto mundial.”

”Hijo mío, desde que el hombre es hombre, hubo unos que lucharon contra los otros aduciendo distintas ideas. Así dentro de un mismo país unos peliaron por querer cambiar la forma de pensar del gobierno de turno, se conformaron guerrillas. Otros países apoyaron al gobernante de turno, unos los criticaron, otros les dieron armas para derrocar al gobierno. Así se formó desigualdades dentro de la gente de un mismo país. Siempre hubo un país que detrás de todo ello buscara que la guerra se diera entre hermanos… Así se dio el mercado de armas.”

“Entonces papa el terror dio origen a los terroristas”

“Hijo mío, desde que el hombre es hombre, el terrorismo existió como consecuencia de las desigualdades socio-políticas. La lucha por la igualdad de derechos ocasiona el terror de estado, la necesidad de comer o modificar la idea de tal o cual gobernante da cavida a la lucha de poderes. Eso ocasiona terror, y el terror trae consigo terroristas”

“Papa, entonces para finalizar, los terroristas son aquellos que se denominaban patriotas y que lucharon o luchan por un estado de derecho mejor, o… porque quisieran tener el poder de ciertas democracias. Papa los terroristas son aquellos que no tienen que comer y lucharon o luchan por tener un país digno y un gobierno que legitmize esa lucha de poder. O son aquellos que por el contrario, atacan con bombas a la población civil, aún siendo hermanos y teniendo un país legitimo por el placer de serlo.”

“Hijo mío, saca tus conclusiones, no voy a pelear contigo… solo piensa en la doctrina Bush-hijo y el Medio Oriente”



El reino de las bestias

-Papi, ¿me cuentas un cuento? -decía Marisita acostada abrazando su osito de peluche.

Me siento a su lado, le doy un beso en la mejilla, cuando deposito el vaso de agua sobre su mesa de dormir; me siento a su regazo en la cama.

-¿Qué quieres que te cuente, amor?

-El reino de las bestias.

-Es tarde debes dormir, mañana tienes que levantarte temprano

-Pero Papa, siempre me cuentas un cuento antes de dormir -por favor.
-Bueno, pero luego a dormir.

-gracias papi -me da un abrazo con esos bracitos que no cubren mi cuello, pero me hacen sentir que el corazón explota de alegría.

Ella se acomoda en su camita, abraza más fuerte su osito de peluche y me mira con sus ojos verdes como los de su mamá. Le abro el librito y comienzo a leer.

-Había una época, mí querida Marisita en un reino muy lejano -tan lejano como el tiempo mismo en que la historia de este relato comenzaba así:

Hacía frío, un frío que traspasaba los huesos, el animal agazapado tras un montículo estaba por dar el ataque final contra su oponente, cuando un ruido muy lejano rompió la monotonía del ambiente. El adversario giró hacia su derecha y raudamente salió disparado; en la espesura del monte se perdió.

Acomodo mis lentes, la miro y le sonrío.

-Sigue, sigue -me dice.

-Como te decía, en la espesura del monte se perdió.
-¿Y que pasó?

-te cuento, princesita mía.

Amanecía. La escarcha bañaba el lago. Al costado derecho, una playa de arena bien clara; sobre ésta, el monte la cubría; la niebla tapaba la imagen.

El animal hacía rato que no estaba; en la lejanía el grito de un ave de rapiña se dejó escuchar, el bancaptis se comenzaba a despertar.

Desde la espesura un velociraptor asomaba la cabeza, oteando a derecha e izquierda a la playa se dirigió; el agua mansa bañaba la costa, y con cada baño una familia de aracnireptor se descubría.

Una familia de unos doce velociraptor devoraba a éstas, en una especie de baile a causa del movimiento de las olas.

La miro de reojo y ella acurrucada con su osito de peluche entre sus brazos, me dice -¿y que pasó?

Cuando los velociraptor devoraban a éstas, un ave de rapiña se descolgó de los aires, procedente de un peñasco que sobresalía desde el interior del lago. Se dirigió derecho al grupo, que absortos en su banquete, desconocían el temor que desde el aire se avecinaba.

El ajetreo en la selva comenzaba así a adquirir forma, los carnosaurios se hacían oír, desde la espesura del monte.

Cuando el golpe mortal se iba a dar, dos árboles añejos como el tiempo se resquebrajaron, dando paso a dos mandamsaurios en plena disputa por el espacio que amos pretendían ocupar; la lucha de éstos dos gigantes cortaron la embestida que por el aire arremetía el ave de rapiña, y el desbande se tornó general.

Ya se chupaba un dedo, y entre dormida y no dormida, me miraba con esos ojos soñolientos. Me sonreí y le di un besito en la mejilla.

El día era sereno cuando todo aconteció. Los mandamsaurios en plena trifulca hasta el lago llegaron, y cuando el grande iba a dar el golpe final contra el chico, un tiburocaptor, desde la orilla, con un cerrar de dientes al mandamsaurio mayor cercenó la mitad de su cuerpo.

Ella ya dormía. Pero seguí relatándole el cuento.

Aguilasplex surcaba el cielo batiendo sus alas, tan grandes que una sola ocupaba la vista de un observador solitario; peleaban entre ellas por el poco sustento que al parecer existía en el hábitat.

Pero los carnosaurios se mantenían expectantes en pro de alguna carroña, que pudiese surgir.

Me inclino suavemente, beso la mejilla de Marisita, le acomodo el acolchado y le apago la veladora.

Cuando estoy por cerrar la puerta del dormitorio, la miro y la veo placidamente dormida. Opto por entrecerrar la misma dejando la luz del corredor encendida.

-- Fin --

Moraleja: Cuídate más de los extraños, que tu de ti mismo; ya que la envidia florece de donde menos esperas.

El Juancho y la Carla

Este relato esta basado en la forma como se habla en el interior del país. Espero que lo disfrutéis.

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Se subasta ingeniero con vocación de taxista

Pasado

Juan es ingeniero en esos aparatos que se parecen a una televisión, pero en vez de imagen sale algo escrito, el dice que es “una compu.” ahora a no me acuerdo que cosa. Le dicen “el doctor” a mi hijo- Realizó el estudio haya por Estados Unidos, mi hijo sabe. Fue a trabes de una beca, es un bocho mi hijo sabe doña.

Tiene años ahí y lo quieren para una Corporación de info no se que cosa solo Dio lo sabe. Parece que un tal Gate lo quiere. Una ponchada de verdes le quiere dar ese tal Gate.

Pero el Juancho, mi hijo sabe doña no está contento pues extraña acá. Y dice que los gurises hablan más el gringo que nosotros el español.

Como será la cosa, que los gurises se quieren quedar ahí en San.. no se que. La ciudad tiene nombre de Santo, eso se lo puedo jurar. Por el Pacífico se que anda la cosa.

Los otros días, cuando estábamos mateando con el Pancho, se que era tempranera la cosa porque el Quique, el que nos despierta todas las mañanas … cacarea el bicho, sabe doña, recibimos una carta en el rancho.

Era el Juancho que se quiere venir para acá. No sabe como me alegré de eso, que se piensa ese Gate que se me quiere quedar con el gurí. Los mocosos van a venir afeminados de ahí.

Cuando la Carla se caso con mi Juancho era estudiante de Arquitectura, se conocieron en Montevideo pues el Juancho se fue para la capital.

Que alegría nos dio el Juancho, pues la Carla una flaca esquelética resultó ser del interior del país.

Se fueron para los Estados Unidos con los gurises bien chiquititos.

“Ahora la dejo doña, pues se viene el avión del norte para acá y el Pancho me lleva para el aeropuerto”.

Presente.

Hoy es domingo. El Juanco y la carla se vienen a almorzar a casa. Estamos en la capital, porque el rancho y la vaca se fueron hace ratazo pues. El pablo está más que sabandija y grande. No deja en paz a su hermana La Susy. Es larga y flacucha como la madre.

“Pancho voy a sacar al cusco afuera y de paso miro si vienen”.

Ahora mi hijo es taxista, ya no es más ingeniero. La Carla ya no trabaja más en Arquitectura, esta empleada en un supermercado. Viven lejos de acá como a 30 kms de la costa.

“Ahí vienen ahí vienen, Pancho la nena y el Juancho”.

“Pero no si es la Carla y los botijas”

“Noo, doña Maruja, Juan no viene a almorzar pues tiene que dejar el taxi a las 6 de la tarde”

“Ahh… que pena,pero pasen, pasen por favor”

“Nene no molestes a tu hermana”