La ciudad del revés

Hace tanto tiempo pasado, que ni este se acuerda cuando fue. Era una linda escuela en un barrio de la ciudad que daba a una esquina, cruzando ésta había una plaza que abarcaba una manzana entera.

Era de mañana, me acuerdo hasta el día de hoy. Disfrutaba de los recreos, y siempre estaba rodeado de amigos. Cuando estábamos en clase, jugábamos al póquer, y discutíamos sobre situaciones tan mundanas como el divorcio , el adulterio. Disfrutábamos de nuestra condición de adultos en la escuela, pero sin preocuparnos ya que nuestros hijos se dedicaban a hacer las tareas del hogar.

Mi maestro tenía 8 años, y 2 veces a la semana venía una practicante muy sexy de 5 años.
La materia que cursaba con mis 30 años era "Como jugar a la pelota sin moverla de su sitio". Era un cuarto de escuela.

Me acuerdo claramente cuando mama me llevaba, dejaba la bicicleta y me despedía con un beso. Ella tenía 10 años y le encantaba jugar a las muñecas. Papa, con sus 14 años trabajaba como médico.

Hasta le día de hoy recuerdo esa vivencia en la escuela en "La ciudad del revés".