¿Dónde esta Fortunato?

La calle estaba oscura, caían algunas gotas cuando quería. Un farol se encendía y se apagaba al final de la cuadra meciéndose con el viento como si de una mano se tratara.

El niño dormía placidamente en su cama. La veladora siempre estaba encendida, pues así el sueño se hacía más plácido caso contrario el niño sufría de pesadillas.

Pasada la medianoche, la veladora junto al farol se encendía y apagaba en forma intermitente.
-Toc, toc -se escucho, y el niño en su dormir comenzó a moverse y saltar.

-Mamá, mamá, el grito del niño como un ahogo lejano se hizo sentir.

La madre se levantó rápidamente y acudió en ayuda de su hijo.
Le llamó la atención que el cuarto estuviese oscuro al momento de abrir la puerta. La veladora estaba en su sitio pero apagada, la cama desecha se encontraba. El niño no estaba.

Ella miró por la ventana que daba a la calle y vio, en el alcantarillado que estaba frente a su casa, una luz roja parpadeante que parecía surgir de allí, y que se apagó en forma repentina.

La mujer pensó "debo estar imaginándome", al ver esa luz pero lo que realmente se preguntó fue "¿Donde esta Fortunato?". Al apagarse la veladora Pildorita, el terror mas oculto del niño, se había hecho presente se lo llevó a su guarida, donde el alcantarillado se iluminó con esa luz roja.